Ondas y murmullos
Las ondas son el murmullo del mar
Las ondas suenan, saltan, irrumpen, tocan, incitan; son el murmullo del mar, la figura por antonomasia de las afecciones de los sujetos. Pensar la formación como una onda en movimiento, como un juego de ondas entrecruzadas en planos de inmanencia, provoca de cierta manera una modulación diferente y sobre todo un riesgo; aquel que concierne a la apertura de espacios y experiencias de vida.
Cuando una onda entra en trance, se expande y logra generar en el espacio y en sus temporalidades donde se concentra la intensidad de lo turbulento, una expresión de vida.
Las ondas son perturbaciones en un espacio, emergen como ritmo que antecede a la relación con el conocimiento. Pensamos e investigamos porque estamos afectados por la energía de una onda que nos toca, que nos hace naufragar en el enigma, en donde intentamos con entusiasmo componer en esta tensión entre la vida y la muerte modos de coexistencia.


Zaida dijo
cualquier cosa
22 Junio 2006 | 05:26 PM